Me da la impresión de que las personas, del Mundo occidental entre las que me incluyo, que vivimos en un mundo idílico, no nos estamos dando cuenta, o nuestro inconsciente nos esta jugando una mala pasada, no haciéndonos ver una triste realidad.
Y esta triste realidad, es que en la actualidad para poder seguir manteniendo nuestro staus quo de civilización, tenemos desplegadas por la ancha superficie de nuestro pequeño planeta, una ingente cantidad de fuerzas militares, que encubiertas bajo diferentes prismas, según el político de turno o el sentimiento del país que tiene dichas fuerzas se vende “Misiones de paz, misiones de reconstrucción, lucha contra el terror, etc…”.
En el fondo esto se esta pareciendo “salvando las distancias” al histórico Imperio Romano, tendremos que tener nuestras legiones a lo largo del Imperio, para savaguardar nuestra forma de vida.
No será como ya paso en Roma, que todo el mundo, tan globalizado en base al dinero, no esta tan globalizado en base a la cultura. Y me reafirmo que como Roma, pues aunque exportaban un modelo. Que sinceramente todos los pueblos querían, por otro lado ser ciudadano romano, era cosa de pocos, comparada con la extensión del Imperio. Y esto se está volviendo a reproducir en la actualidad, el sistema trata de imponer su forma de vida, que además es atractiva, pero solo unos pocos, privilegiados, pueden acceder completamente a todos sus beneficios.
Se están produciendo cambios importantes, la información o la falsa información que ofrece de nuestra cultura, está llegando por los modernos medios de información a todos los lugares del Mundo. Y están haciendo tambalear formas de pensamiento y hasta estructuras sociales, que han estado arraigadas cientos de años. Hasta nuestra propia forma de vida, se tambalea. Con lo cual el gasto militar, no solo no a disminuido, sino aumentado progresivamente en todos los países.
Sera como le paso en su día a Roma, que en vez de hacer un cambio profundo y real en su forma de hacer y pensar, para exportar un nuevo modelo de convivencia, estamos aferrados y luchando con uñas y dientes al actual. Que en el fondo aunque es el modelo que mayor bienestar ha ofrecido a la Humanidad, es el modelo que más desigualdades al mismo tiempo produce.
Con lo cual me doy cuenta que el problema no es el modelo de sociedad que queramos transmitir, ni el modelo de convivencia. Podemos mejorar la democracia hasta llevarla a límites inimaginables. El problema en sí, somos nosotros, cada uno de nosotros.
Como podemos estar comprobando día a día en nuestro entorno, el modelo es ideal, pero cada vez hay más dirigentes que solo les mueve el afán del dinero, cada día más los empresarios y trabajadores buscan y se afanan en buscar el dinero, a cualquier precio.
Pero quien de entre todos nosotros busca hacer las cosas medianamente bien, quien en su día a día se preocupa, primero en realizar bien su trabajo y luego pensar en el dinero. CONTADOS CON LOS DEDOS DE LA MANO.
El sistema es como el cuerpo humano, es como una planta, es como un ser vivo. Si cada célula de nuestro cuerpo no comprende el lugar que le corresponde, no entiende la función para la que está programada, no interrelaciona con las células de su entorno no buscando el lucro propio, sino el bienestar del sistema. Es fácil saber a lo que a la larga ocurre, porque lo vemos cada día más entre nuestros semejantes y seres queridos CANCER. Y por muchos paliativos que intentemos dar a dicho cuerpo (Ayudas humanitarias, fuerzas militares de interposición, créditos al desarrollo, etc) si no atacamos el fondo del problema no hay solución.
Y ya para finalizar el otro día un colega me comento, que seguramente ya somos muchos en el planeta. 6.764.641.826 según el contador mundial de wikipedia que podeis ver actualizado en contador población mundial. Y llego el momento de hacer alguna limpieza. Puede que sea cierto, pero me niego a pensar en esa eventualidad. Pero se me ocurre que si a mi colega, un simple eslabón de toda la cadena se le ocurre esta idea, que se le puede estar pasando por la cabeza a más de un gran dirigente o grupo mundial de poder.
Todavía hay tiempo, y el ser humano tiene un gran futuro por delante, pero la solución aunque sea una frase escuchada hasta la saciedad está en nuestras manos. En nosotros y cada uno de nosotros, de forma individual.
Es curioso observar como cuando hablamos con cualquier persona, en nuestro ámbito de amigos, conocidos, compañeros de trabajo, en definitiva con cualquier persona que nos rodea, siempre es la misma afirmación. Algo no va, todo está mal, todo cambia rápido… Siempre son argumentos negativos, y es curioso notar como en este siglo, hemos llegado a un umbral de tecnología y conocimientos que hacen nuestra vida mejor.
En la medicina, hemos conseguido que la esperanza de vida supere los 70 años, cuando hasta hace pocas décadas solo unos privilegiados podrían llegar a ese umbral. En nuestra vida diaria, disponemos de móvil, televisión, prensa escrita (Y gratuita), electricidad, lavadoras, etc...En nuestros medios de transporte, trenes de alta velocidad, vuelos de bajo coste. En cualquier ámbito o aspecto que miremos, hemos avanzado en unos pocos años, un paso de gigante. Entonces que pasa.
Pienso que todo es debido a la complejidad del sistema. Me explico, antes todo estaba más definido, pues existían pocas posibilidades abiertas al Mundo, y si las había solo unos pocos con poder adquisitivo podían acceder a ellas (Que joven de hoy en día no ha viajado en AVE o Avión).
El sistema donde vivimos se ha vuelto complejo, tiene cada vez más posibilidades. Y además todas se ofrecen a una gran rapidez, que el ser humano como tal no asimila (hace unos años salto una noticia intrigante, los ingenieros de VOLVO iban a reducir su inversión en seguridad, pues llegarón al convencimiento de que por muchas mejoras de seguridad con las que equipen sus vehículos, el ser humano todavía no ha evolucionado lo suficiente como para saber conducir), vaya y a lo mejor tienen razón. No tenemos el tiempo suficiente para asimilar tanto avance y a tal velocidad
A todo ello hay que sumarle que nuestras ideologías, nuestras leyes, nuestra forma de organizar una comunidad, están todavía ancladas en fundamentos de la Revolución Industrial. Y ya estamos en la Revolución Tecnológica del siglo XXI.
Si dentro de esta maraña de acontecimientos, avances y nuevos conceptos. Le añadimos el problema de los recursos de nuestro pequeño planeta y los cambios que en él se están produciendo a velocidad de vértigo. Y sobre todo y lo más importante, que lo estamos viendo cada momento, nuestros dirigentes y nuestras instituciones, están caducas, no responden a la velocidad que requieren los nuevos retos y sobre todo observamos que la gran mayoría están por decirlo suavemente algo corruptos, y que nuestro sistema financiero en el que esta basado toda nuestra sociedad tiene como pilar la avaricia.
No nos queda otra que reinventarnos nuevamente, al igual que nos reinventamos con la Revolución Francesa, nos reinventamos después de la Revolución Industrial, nos reinventamos después del crack del 29, nos reinventamos después de las 2 grandes guerras mundiales. No nos queda otra que volvernos a reinventar.
Pero en todo este barrullo de avances, problemas, alegrías y penas, nos hemos adormecido. NO PODEMOS DEJAR el cambio en manos de dirigentes, que como vemos son incapaces de afrontar con rapidez y lucidez los retos que son muchos y sobre todo que su solución sea la mejor para nosotros. Las personas deben de comenzar a plantearse el nuevo sistema de vida. “y digo personas, porque siempre hemos tenido la mala costumbre de dejar los grandes retos a la juventud, y en este siglo todos independientemente de nuestra edad debemos arribar el hombro”. Empezar a participar activamente y sacarle el máximo provecho a todos los avances tecnológicos que tenemos.
No hay que ser pesimista, hay que ser realista, y tomar el toro por los cuernos, como popularmente se dice. Y dejar de lado esa concepción de falso optimismo (si no pasa nada, si todo está bien, aunque vaya mal que podemos hacer nosotros, mejor vivir y disfrutar de la vida mientras se pueda).
En cierta medida es verdad, hay que ser optimistas, como dije al principio, La Humanidad nunca ha estado en un umbral de bienestar tan alto. Pero hay que ser realistas, no nos durmamos en los laureles, hay que empezar a trabajar. Tenemos un compromiso con nuestros hijos, con nuestras futuras generaciones
El cambio hay que empezarlo por nosotros mismos, replantearnos muchas cuestiones, y ver si lo que hacemos es lo que verdaderamente nos hace felices a nosotros y a los que nos rodean, o solo somos una pequeña pieza más del engranaje consumista en que nos hemos convertido.
Una de mis últimas chifladuras es la siguiente, ayer charlando con un chaval que estudia psicología salió a relucir el chascarrillo del día, tan visto en todos los medios de comunicación del país. Y hasta de algún diario de Australia,” si de Australia, hasta allí llego el lapsus presidencial”, este chaval en un momento dado se puso serio y me comento que el tema puede ser grave. Os paso a relatar someramente las conclusiones, y desde aquí invito a los periodistas independientes, a profundizar en el mismo. “Bueno eso de independencia periodística en este país, en algún post posterior os diré mi opinión, yo por de pronto leo las informaciones online tanto de El País, El Mundo y el ABC”, personalmente creo que es la única forma de sacar, algo claro y veraz.
Bueno volviendo al tema, todos nos quedamos con en el chascarrillo, Y doy gracias que todavía ahí chavales jóvenes en las Universidades, que lejos del adoctrinamiento en la que todos estamos inmersos, ven cosas que nuestros ojos no ven. Pues como iba diciendo, es la primera vez en nuestra corta democracia, que un Presidente de Gobierno, después de entablar un cordial dialogo con el Presidente de otro Gobierno, sale tan nervioso de esa reunión. Si nos fijamos en detalle, pierde la sonrisa que tanto le caracteriza. Y esa forma nerviosa de mover las manos, no, no es normal en él.
Después tranquilamente en casa pude ver despacio dicho video, y si, es verdad, hay algo en todo ello que no es normal. Pensemos por un instante, como aparece en el lugar donde realiza las conferencias de prensa. Primero está en su propia casa y pareciera que estaba ido, como si no estuviera allí. Luego su mente le juega una mala pasada, no estaba a lo que estaba. Si en ese momento en el atril tiene un cuento de TinTin os puedo asegurar que lo lee de cabo a rabo. No estaba seguro en su voz ni en sus gestos, su cuerpo estaba en la rueda, pero su mente estaba en otro lado.
Y yo me pregunto, que pudo haberse hablado en dicha reunión, para que nuestro representante, democráticamente elegido por el pueblo. Pueda estar en esa situación.
Ya sé que puede ser como digo en este blog, cosas de mis locuras, pero invito, como dije al principio, que personas más capacitadas en el mundo periodístico investiguen el tema. Que nos quedemos en el chascarrillo como siempre, que indaguen en la cuestión. Pues es apremiante enterarse de porque nuestro presidente “sintamos o no simpatía por él”, “seamos ideológicamente afines o de la oposición”, en definitiva nuestro presidente nos guste o no. Después de la reunión con un alto mandatario de un poderoso país, sale tan nervioso, no haciendo gala de su estupenda puesta en escena, que le caracteriza y nos tiene acostumbrados.
Ahora que esta tan de moda en todos los países occidentales, el tema del Aborto. Y comento en países occidentales, pues en otras partes del Mundo, este tema ni se plantea, pues a los niños y sobre todo niñas que nacen, los abandonan a su suerte en medio de un ambiente hostil. Y si nos preocupamos a profundizar y estudiar sobre el tema “Cosa que muy frecuentemente no hacemos y yo me incluyo”, veremos que es así.
Paso a exponer mi postura sobre esta forma moderna de eliminación de problemas en el mundo occidental donde más de algún interesado se esta lucrando.
Primeramente excusar a esas comunidades que por falta de medios económicos o culturales no pueden atender a sus menores. Hablemos de nuestra comunidad, a la cual no exculpo sino incrimino sus posturas.
Vivimos en una sociedad que se supone es el primer mundo, ósea los que mejor vivimos del planeta. Pagamos los ciudadanos que vivimos en ella una gran cantidad de impuestos para que nuestro sistema nos ofrezca una calidad de vida, que en otros países no se puede ofrecer.
Pues bajo este prisma, a nuestros dirigentes, independientemente de la ideología política y nosotros mismos, independientemente de nuestra clase social. Nos es más cómodo, yo diría que barato, mirar hacia otro lado, y buscar a los problemas una solución rápida y económica.
Que es según veo yo el problema actual del Aborto.
Existen en la sociedad occidental, miles de matrimonios o parejas, que independientemente de su afinidad sexual, están deseosos de tener en su seno un pequeño. Unos por amor, otros porque sienten que es su obligación, otros por necesidad… Los deseos de tener un hijo son múltiples y variados. Al mismo tiempo existen miles de mujeres, que por infinidad de motivos no desean tener un hijo en las circunstancias actuales. Actitud que respeto, y que espero que más de una que lea este post, no tuviera que pasar por ello.
Tanto una como otra postura, son en mi opinión, respetables. EL PROBLEMA surge en el SISTEMA.
Primera parte.
El SISTEMA prefiere por un lado, en el caso de los futuros padres, vendernos que hay que poner unos requisitos estrictos para poder adoptar un hijo. Y lo acepto.
Pero el sistema no tiene los medios necesarios tanto humanos como técnicos para llevarlo a cabo. Por eso la lentitud en su respuesta. (Recuerdo que al inicio del post comentaba la cantidad de impuestos que pagamos).
Por lo que los padres en la mayoría de los casos entran en el NEGOCIO de la compra de dichos niños a otros países. “No será que el SISTEMA, no es que no pueda, es que no quiere poner los medios”, quien se está lucrando con este gran negocio, utilizando los sentimientos de muchas parejas…
Segunda parte. El mismo sistema favorece el aborto, no como un medio para la libertad de la madre a tener un hijo cuando quiera, cosa que es digna de respetar. Si no que favorece un sistema en el que también cientos de clínicas en todo el mundo occidental, se están favoreciendo de ello. Fíjense en el lucrativo negocio… Clínicas subvencionadas con nuestros impuestos o privadas a las cuales accedemos con el esfuerzo de nuestro trabajo.
En definitiva Lo que no sería negocio, es mantener un sistema viable donde las madres pudieran dar en adopción a sus hijos. Las antiguas inclusas “Habría que preguntarles a muchos de esos niños de inclusa que hoy viven”, si hubieran preferido su actual existencia a no nacer.
Abogo por un nuevo y novedoso sistema de acogida. NO NOS OLVIDEMOS, nos venden que vivimos en un mundo tecnológico, en el siglo XXI. Y todo ello es hoy en día posible. Un nuevo sistema de acogida de niños, donde madres que por cualquier motivo no desearan tener su hijo, pudieran dar y ofrecer dichas vidas a otras parejas que si desearan tenerlo. Y se pudiera tanto a esos niños como sus verdaderas madres si en un futuro quisieran llegarse a conocer se pudiera llevar a efecto, siempre respetando los derechos de sus padres de acogida.
Pero como me temo, este sistema no reporta dinero, económicamente es un gasto, no es negocio. Es mejor el sistema actual, parejas que consuman su dinero para obtener la gratificación de ser padres. Y madres desesperadas que puedan ejercitar su derecho al aborto, pero en clínicas que reciben grandes cantidades de dinero de nuestros impuestos. O que se gasten de su bolsillo dicha intervención.
Y para finalizar, tanto defensores como detractores, se enzarzan en una guerra dialéctica sin cuartel. En definitiva una gran cortina de humo. Pero ninguno de los que intervienen en la polémica, les interesa crear un sistema novedoso de intercambio de vida. Debe ser que no es rentable.
Ayer compre el libro de “La Guerra de los Dioses y los Hombres” de Zecharia Sitchin, al principio me resulto interesante, pues creo que postula con fundamento aquellas lagunas que yo siempre pensé que existen en la historia, y que por algún motivo oculto, los estamentos de poder establecidos nunca les intereso divulgar.
Volviendo al hilo del comentario, según avanzaba en su lectura me fue embargando un gran desasosiego que iba desembocando en una rabia interna. Se preguntarán muchos, y hasta yo mismo instantes antes de escribir este post, el porque de dicho sentimiento.
El libro expone de una manera, un poco ardua para el lector que no este acostumbrado a este tipo de literatura seudocientífica, que el ser humano como tal es la creación genética de seres de fuera de este planeta, que se establecieron para colmar sus intereses de abastecimiento de materias primas.
Esta muy bien refutado sus aseveraciones, y personalmente pienso que en el trasfondo del tema hay algo de verdad.
Según vayamos avanzando en su lectura, podemos ver como esos seres (exceptuando que pueden vivir casi de manera indefinida gracias a la regeneración avanzada de sus tejidos biológicos y que carecen de ese afán nuestro por el dinero). No se diferencian en nada de nosotros, al contrario tienen las mismas bajezas y vicios humanos: poder, sexo, guerras, asesinatos... Vemos como existen bandos buenos y malos. Como guerrean entre ellos, confabulan, odian, aman... Y lo más importante y lo que yo creo que me lleno de rabia y desasosiego, como el ser humano como se explica en todas los escritos mitológicos y religiosos que han existido hasta la actualidad. Solo somos una especie de ganado artificial, creado para su utilización y satisfacción, personal.
Ahora después de tantos años, empiezo a comprender a nuestra civilización, al ser humano en general. Independientemente del continente, religión o color. Somos un fiel reflejo suyo.
Posiblemente somos el eslabón perdido que tantos científicos andan buscando. El porque de como somos. Un rebaño de ovejas, descabezadas, que nos dejamos llevar por las situaciones, o por algunos que con su mayor inteligencia, han sabido como nuestros creadores, crear un sistema donde todos estamos inmersos sin saber porque, y donde la vida humana no tiene ningún valor, solo el valor que puede aportar nuestro trabajo y sudor.
Pero aceptando esta verdad de ser lo que somos. Ahora me siento mucho mejor porque empiezo a vislumbrar solo por encima y vagamente, una gran figura histórica que apareció entre nosotros para liberarnos de ese yugo. No intento hacer una apología a ninguna corriente religiosa, pero esa gran figura es JESUS.
Ahora empiezan a encajarme en la cabeza muchas piezas. Nos regalo una guía para liberarnos de nuestra condición. Que dejáramos de ser un rebaño descarriado. Nos indico el camino de lo importante. Lo que nos hace ser diferentes a esos Dioses (lo siento por ellos, pero a partir de ahora los llamare seres mas adelantados tecnológicamente que nosotros, aunque en lo espiritual empiezo a dudar), podemos decidir en que bando estamos.
Podemos bajo el libre albedrío cambiar el sentido de la vida, y sobre todo el sentido de nuestra existencia que a lo largo de la Historia como simples imitadores hemos copiado al dedillo de esos seres ajenos a nuestro planeta. Nos dio la llave para cambiar. Cambiar todo el sistema, no copiar los grandes defectos de nuestros amos y señores, si no agregar nuestras grandes virtudes.
En definitiva y para que quede clara mi postura, es como si algún ingeniero actual, pudiera dar el habla y la conciencia a algún simio (Recordemos aquella gran película del Planeta de los Simios). Y estos aprendieran de nosotros nuestras bajezas (avaricia, pasión, poder, odio, sexo, destrucción, envidia, mentira...) y nuestras grandezas (arte, bondad, justicia, esperanza, fe, erotismo, amor...) Y nos imitarán en todo, como hacen los niños con sus padres. Y llegado un día apareciera un gran simio y les dijera que pueden ser diferentes a nosotros que tienen la posibilidad de abandonar todo lo malo y quedarse con lo bueno para volver a sus orígenes engrandecidos como una nueva especie.
Ese es el gran mensaje liberador de JESUS. Somos libres, por fin.