viernes, 6 de marzo de 2009
El lapsus presidencial. ¿Qué está pasando?
Una de mis últimas chifladuras es la siguiente, ayer charlando con un chaval que estudia psicología salió a relucir el chascarrillo del día, tan visto en todos los medios de comunicación del país. Y hasta de algún diario de Australia,” si de Australia, hasta allí llego el lapsus presidencial”, este chaval en un momento dado se puso serio y me comento que el tema puede ser grave.
Os paso a relatar someramente las conclusiones, y desde aquí invito a los periodistas independientes, a profundizar en el mismo. “Bueno eso de independencia periodística en este país, en algún post posterior os diré mi opinión, yo por de pronto leo las informaciones online tanto de El País, El Mundo y el ABC”, personalmente creo que es la única forma de sacar, algo claro y veraz.
Bueno volviendo al tema, todos nos quedamos con en el chascarrillo, Y doy gracias que todavía ahí chavales jóvenes en las Universidades, que lejos del adoctrinamiento en la que todos estamos inmersos, ven cosas que nuestros ojos no ven. Pues como iba diciendo, es la primera vez en nuestra corta democracia, que un Presidente de Gobierno, después de entablar un cordial dialogo con el Presidente de otro Gobierno, sale tan nervioso de esa reunión. Si nos fijamos en detalle, pierde la sonrisa que tanto le caracteriza. Y esa forma nerviosa de mover las manos, no, no es normal en él.
Después tranquilamente en casa pude ver despacio dicho video, y si, es verdad, hay algo en todo ello que no es normal. Pensemos por un instante, como aparece en el lugar donde realiza las conferencias de prensa. Primero está en su propia casa y pareciera que estaba ido, como si no estuviera allí. Luego su mente le juega una mala pasada, no estaba a lo que estaba. Si en ese momento en el atril tiene un cuento de TinTin os puedo asegurar que lo lee de cabo a rabo. No estaba seguro en su voz ni en sus gestos, su cuerpo estaba en la rueda, pero su mente estaba en otro lado.
Y yo me pregunto, que pudo haberse hablado en dicha reunión, para que nuestro representante, democráticamente elegido por el pueblo. Pueda estar en esa situación.
Ya sé que puede ser como digo en este blog, cosas de mis locuras, pero invito, como dije al principio, que personas más capacitadas en el mundo periodístico investiguen el tema. Que nos quedemos en el chascarrillo como siempre, que indaguen en la cuestión. Pues es apremiante enterarse de porque nuestro presidente “sintamos o no simpatía por él”, “seamos ideológicamente afines o de la oposición”, en definitiva nuestro presidente nos guste o no. Después de la reunión con un alto mandatario de un poderoso país, sale tan nervioso, no haciendo gala de su estupenda puesta en escena, que le caracteriza y nos tiene acostumbrados.
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